Guía de observación con telescopio inteligente – mayo de 2026
28 Apr. 2026
En el hemisferio norte, mayo marca la transición entre la temporada de galaxias y la temporada del núcleo de la Vía Láctea, con el regreso de Escorpio y Sagitario al cielo matutino.
En el hemisferio sur, estas constelaciones ya ascienden alto en el cielo hacia la medianoche. Aunque el cielo austral no es tan rico en galaxias como el cielo boreal, aun así ofrece varios objetivos notables que merece la pena observar.
Calendario astronómico de mayo de 2026
Se recomienda observar nebulosas y galaxias cuando la Luna no sea visible. Su brillo reduce la oscuridad del cielo y disminuye la calidad de las observaciones de objetos débiles y difusos.
Consulta el siguiente calendario para conocer los mejores días de observación de este mes.

- 1 de mayo – Luna llena
- 6 de mayo – Máximo de la lluvia de meteoros Eta Acuáridas, hasta 50 meteoros por hora. Se observa mejor antes del amanecer.
- 9 de mayo – Luna en cuarto menguante
- 10 de mayo – Comienza la temporada del núcleo de la Vía Láctea
- 11 de mayo – El Cisne y sus nebulosas regresan a la segunda mitad de la noche en el hemisferio norte, junto con el Triángulo de Verano: Deneb, Vega y Altair
- 16 de mayo – Luna nueva
- 23 de mayo – Luna en cuarto creciente
- 25 de mayo – La galaxia de Andrómeda, M31, regresa al cielo matutino en el hemisferio norte
- 31 de mayo – Luna llena… ¡otra vez!
Escena celeste del mes
Cielo boreal
Galaxias de Bode y del Cigarro
Altas en el cielo boreal, en la Osa Mayor, M81 y M82 forman probablemente el dúo de galaxias más popular. Separadas por solo 0,63°, pueden caber en el mismo campo de visión incluso sin utilizar el modo mosaico. Dicho esto, un mosaico puede ofrecer un encuadre más equilibrado y estético, y también integrar en la escena la cercana galaxia lenticular NGC 3077.
Estas dos galaxias han interactuado gravitacionalmente, y sus apariencias contrastadas cuentan esa historia. M81, la galaxia de Bode, conserva una estructura espiral relativamente ordenada, mientras que M82, la galaxia del Cigarro, es la vecina que fue sacudida: su formación estelar se intensificó y su forma quedó visiblemente alterada por el encuentro.

Cielo austral
Nebulosa de Antares y cúmulo globular Messier 4
Este campo situado en Escorpio combina nebulosas interestelares del disco galáctico con dos cúmulos globulares pertenecientes al halo galáctico. Los objetos no están físicamente relacionados; simplemente están alineados en la misma línea de visión. Sin embargo, juntos crean una composición impactante, con contrastes de color inusualmente ricos para una región nebular.
Lo que solemos llamar la “nebulosa de Antares” es en realidad un complejo de nebulosas de emisión y reflexión iluminadas por la brillante supergigante roja Antares y por estrellas calientes cercanas. Dentro del cálido resplandor rojizo, IC 4604 aparece como una pequeña nebulosa de reflexión de un azul intenso, creando un contraste fuerte y visualmente muy distintivo. Densas nubes moleculares, recortadas en silueta contra el campo estelar de fondo, enriquecen aún más la escena al añadir estructura oscura y profundidad.
Justo al lado de Antares se encuentra Messier 4, uno de los cúmulos globulares más cercanos a la Tierra.

“Plan My Night” del mes
Programa de observación sugerido, que puedes automatizar con “Plan My Night”.
Dedica a cada objeto tanto tiempo de observación como sea posible para obtener los mejores resultados.
Cielo boreal
No utilices el filtro dual band para este programa.
Cielo austral
No utilices el filtro dual band.
Durante las pocas noches alrededor de la Luna llena, es mejor centrarse en los cúmulos estelares, que se ven menos afectados por la contaminación lumínica de la Luna.
Cielo boreal
Messier 5
Cúmulo globular
Mag.: 5,7 - Tamaño angular: 23′
Constelación: Serpiente
Cielo austral
Cúmulo de Ptolomeo, Messier 7
Cúmulo abierto con un fondo de campo estelar
Mag.: 3,3 - Tamaño angular: 80′
Constelación: Escorpio
Objetivo desafiante del mes
Cielo boreal
Nebulosa de flujo integrado alrededor de Polaris
Las IFN, o nebulosas de flujo integrado, son nubes de polvo situadas a altas latitudes galácticas que brillan al dispersar la luz combinada de las estrellas de la Vía Láctea, en lugar de estar iluminadas por una sola estrella cercana, como ocurre con la mayoría de las nebulosas de reflexión clásicas. Como esta iluminación es difusa e indirecta, las IFN tienen un brillo superficial extremadamente bajo, sin núcleo brillante ni regiones de alto contraste. Esto las hace especialmente difíciles de detectar y fotografiar.
Las IFN pueden encontrarse en varias zonas del cielo nocturno, especialmente a altas latitudes galácticas. Uno de los ejemplos más conocidos se encuentra alrededor de Polaris: el Polaris Flare.
Capturar IFN requiere unas condiciones de cielo excelentes: Bortle 4 o más oscuro, además de largos tiempos totales de integración. De forma realista, deberías contar con 15 horas o más para revelar estructuras bien definidas.
Visualmente, las IFN aparecen como nubes débiles, grises y filamentosas, parecidas a cirros atmosféricos. Es esencial contar con buenas habilidades de procesado para hacerlas destacar.
Cielo austral
La nebulosa de la Serpiente, Barnard 72
La nebulosa de la Serpiente es una llamativa nebulosa oscura situada en la constelación de Ofiuco, cerca de los densos campos estelares de la Vía Láctea próximos al centro galáctico. A diferencia de las nebulosas de emisión o reflexión, no emite ni refleja luz: su presencia se revela por aquello que oculta.
La Serpiente aparece como una larga cinta sinuosa de denso polvo interestelar que absorbe la luz del rico campo estelar de fondo, recortando una silueta claramente definida contra la luminosa Vía Láctea. Su contraste es eficaz precisamente porque esta región del cielo está tan poblada de estrellas. Sin ese denso fondo estelar, la nebulosa sería mucho menos evidente.
Para capturarla correctamente, no utilices ningún filtro.
Recordatorio sobre magnitud y tamaño angular